Red UNITWIN / UNESCO
Entrevista

María Gravari-Barbas
"El turismo es la apertura de la cultura hacia públicos más amplios"

Entrevista de Naja21, diario francés on line de creaciones culturales, a la directora de la Cátedra UNESCO de Turismo, Cultura y Desarrollo de la Universidad de la Sorbona y coordinadora de la Red mundial a la que pertenece nuestra Cátedra UNESCO de Turismo Cultural.

Por Pierre Magnetto
Entrevista publicada el 01/02/2017
Traducción: Carmen María Ramos


Maria Gravari-Barbas

A raíz de que el Ministerio de Cultura de Francia ha puesto en marcha el plan estratégico de turismo cultural, entrevistamos a María Gravari-Barbas, directora del Instituto de Investigación y Posgrado en Turismo en la Universidad de la Sorbona y directora de la Cátedra de Turismo, Cultura y Desarrollo de la UNESCO. 

-¿A qué se llama turismo cultural? 

-Hay dos formas de ver las cosas. En sentido estricto podemos definirlo como un turismo que comprende lugares reconocidos, como centros culturales, museos, monumentos, lugares históricos o eventos culturales. Sin embargo, un enfoque que me parece más justo, mucho más antropológico, es definirlo como aquel que permite a los turistas una aproximación al contexto cultural en el que se encuentran, para conocer otra cultura, para proyectarse hacia la "otredad". Por ejemplo, para un europeo, hacer shopping en un zoco, que es un contexto relativamente exótico, implica proyectarse hacia una cultura que no es la suya. Podemos considerar un espectro mucho más amplio. Algunos investigadores consideran que todo turismo es, a priori, un turismo cultural, ya que incluso las formas de turismo más estandarizadas o el llamado turismo de masas implican, hasta cierto grado, el encuentro con otra cultura. No se puede razonar de una forma binaria, sino que debemos entender el turismo cultural como un posible encuentro con una cultura que no es la nuestra.

-Usted dirige el  Instituto de Investigación y Estudios sobre el Turismo de la Universidad de la Sorbona, ¿cuál es el propósito de su trabajo? 

Trabajamos en general, sobre los fenómenos turísticos. Gran parte de nuestro trabajo se centra en las actividades dentro de los lugares de la cultura, incluidos los monumentos históricos, con una fuerte especialización en el patrimonio, y en particular el patrimonio mundial, y dirigimos también la Cátedra UNESCO de Turismo, Cultura y Desarrollo. Trabajamos en las prácticas de los turistas y en los productos ofrecidos por los operadores, públicos y privados. Queremos entender cómo, en el contexto contemporáneo, los sistemas turísticos, es decir los lugares, actores, prácticas, se ordenan y valorizan .En el equipo tenemos geógrafos, economistas, gestores, historiadores del arte, antropólogos, para abordar estas cuestiones en la forma más transversal posible.   

-Usted estudia las prácticas en turismo cultural. ¿Podemos decir que existen tendencias?

-El gran cambio se orienta hacia un turismo cultural más vivencial, donde  el turismo no es visto simplemente como un servicio, sino también como una oportunidad para ofrecer a los visitantes una experiencia nueva. Con este turismo, digamos más creativo, ya no sólo se busca la contemplación. Ya no se trata simplemente  de asistir a una exposición o a un concierto. Se trata de ser parte de este turismo. El turismo creativo surgió hace unos quince años. Responde a esta nueva voluntad de los turistas y les ofrece la posibilidad de diseñar sus estadías de una manera mucho más participativa. Destinos como Barcelona fueron pioneros en ésto. Ofrecen la oportunidad de experimentar la ciudad de otra manera, participando tal vez en un coro, en actividades culinarias, en talleres de arte, etc. Se trata de una inversión total de paradigma. Mientras que en el turismo convencional es el local quien ofrece y propone ver a los turistas su producción, en esta situación es a veces el turista cultural quien ofrece sus talentos y performances. Sin embargo, si el turismo creativo crece, todavía sigue siendo un turismo de nicho, si se compara, por ejemplo, con los nueve millones de visitas anuales al Museo del Louvre.

-Se constata, también, el desarrollo de propuestas alrededor de los lugares que no son de turismo a priori, como los sitios urbanos o industriales. A su entender ¿esto es una tendencia?

-Sí, se trata de un turismo fuera de los senderos transitados. Consiste en la valorización turística de los lugares comunes, antes no considerados con potencial turístico. En este sentido, estamos participando en un proyecto de investigación con el Plan Urbanisme Construction Architecture (PUCA),  para estudiar el papel de la sociedad civil en este fenómeno. Este es un gran tema que toca a los suburbios, a lugares que no son históricos o muy poco frecuentados, a zonas industriales. Se trata por lo tanto de abrir el turismo hacia  lugares que hasta el momento han estado marginados.

El Estado francés ha establecido contratos para el desarrollo de destinos con numerosas comunidades o regiones con un enorme atractivo, como Córcega o Bretaña, pero también trabaja para promover destinos, por ejemplo en los suburbios de Paris, que no son  en principio  turísticos, o que lo han sido sólo intramuros, pero  que por su dimensión cultural  hacen que la voluntad de la gente por descubrir estos territorios sea creciente.

-A veces, los actores y operadores culturales parecen tener dificultades para ubicarse como parte interesada del turismo. ¿Cómo analiza este fenómeno? 

-En los últimos años se ha avanzado mucho en la materia. Pero, de hecho, esta dicotomía entre los actores de la cultura y el turismo es a menudo mencionada. Ahora tenemos varios ejemplos que muestran que hay una continuidad total entre los dos. Nunca he entendido esta separación porque, en última instancia, el turismo es la apertura de la cultura hacia públicos más amplios. Esto refleja la capacidad de un territorio para dar a conocer a su cultura, no sólo para el público  local o regional, sino con una mayor transversalidad. Esto a veces requiere soluciones innovadoras. Nantes es una ciudad pionera en la materia. Es notable el compromiso municipal por complementar los servicios de la cultura con el turismo.  No es casualidad que Nantes se reconozca como una de las ciudades que tiene no sólo una política turística sino también cultural de lo más original.

-Usted dirige la Cátedra de Turismo, Cultura y Desarrollo. Este tema ¿es un desafío para la UNESCO?

-Los riesgos son enormes para la UNESCO, porque los sitios inscriptos en la Lista del Patrimonio Mundial, nos guste o no, son también lugares de un enorme atractivo turístico y lo van a ser cada vez más, justamente por tener el sello UNESCO.
No se trata de poner freno a este turismo. Un bien del Patrimonio Mundial es un bien de la Humanidad toda, lo que significa que la Humanidad pueda acceder a ellos. Sin embargo, el desafío es desarrollar un turismo sostenible que respete la autenticidad de los lugares, que promueva el desarrollo local y que las poblaciones locales puedan beneficiarse. Hemos creado cursos de formación para los administradores de estos sitios, pero también estudiamos cómo todo esto se desarrolla y hacia dónde van los recursos.

http://www.naja21.com/fr/espace-journal/maria-gravari-barbas-le-tourisme-culturel-une-possibilite-de-rencontre-avec-une-culture-qui-nest-pas-forcement-la-notre/

 
Cátedra UNESCO de TURISMO CULTURAL

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